Una de las maneras en las que podemos financiarnos con otra divisa es a través de las hipotecas multidivisas. Si elegimos bien, podremos conseguir tipos de interés muy bajo y favorable a la hora de amortizar la deuda con nuestra entidad.
A pesar de lo que podamos llegar a pensar, una hipoteca multidivisa no es difícil de entender ni contratar. Simplemente nuestra hipoteca estará contratada en un tipo de moneda y una cuantía predefinida con el banco, en vez del habitual Euribor que rige la mayoría de las hipotecas en España. Eso sí, el tipo de interés al que está contratada la hipoteca, se le suma el diferencial, es decir, el beneficio del banco.
Para que contratar nuestra hipoteca multidivisa nos salga rentable, debemos contratarla en el momento justo, es decir, cuando la moneda se encuentre en un punto favorable para que el tipo de cambio nos produzca beneficiarnos y el tipo de interés se reduzca considerablemente, por lo que la hipoteca nos saldrá más barata.
El problema de las hipotecas multidivisas es que ese tipo de interés favorable con el que la hemos contratado, pueda variar debido a los tipos de cambio y las alteraciones entre la economía de los países.
Antes de contratar una hipoteca multidivisa o una hipoteca referenciada al Euribor, como son la mayoría de las hipotecas contratadas en España, utilicemos un comparador de hipotecas que nos ofrezca una visión general de todas las ofertas del mercado, para poder hacer un análisis de qué producto nos compensa más. Una decisión importante, teniendo en cuenta el largo tiempo al que nos obliga la hipoteca al estar unido a un banco o caja.
Articulo visto en: iAhorro
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